Pregó 1997


1997 ROBERTO COLL ESTEVE 

Excmo. Sr. Alcalde. Dignas autoridades, Sr. Presidente y Junta de Fiestas de Moros y Cristianos. Cargos de Fiestas. Festeros, Festeras, señores, señoras. Amigos todos.

En esta noche de septiembre, junto al marco inolvidable de Altea, paraíso del Mediterráneo, paraje incomparable por sus encantos, castillo de mil y una ilusión.

Donde la cruz y la media luna, van a encontrarse en sus calles dando de sí lo mejor.
Dando rienda suelta a su imaginación, con imaginación, con sus boatos, habiendo partícipes a todos vosotros y poder dirigirme como pregonero.

Si me permitís, quisiera darle las gracias a vuestro presidente por haberme elegido para pregonar vuestras fiestas. Gracias, amigo Pepe.

Por lo que acabo de indicar, y por lo que estoy sintiendo y viviendo en el ambiente, podemos defuir algo maravilloso, el ansia de participar en las fiestas

de moros y cristianos, que tan bien los festeros sabéis transmitir a todos, hablando el mismo lenguaje, el de la fiesta, que al son de los pasodobles y de las marchas moras, nos embriagan y contagian, reuniéndonos en un abrazo de cordial hermandad.

Formando las escuadras para el desfile de la entrada donde seguro vais a sorprender a cuantos vengan a visitaros, porque vosotros los alteanos sabéis dar rienda suelta a vuestra imaginación.

El bando cristiano que bajo el amparo de sus patronos Sant Blai y el Cristo del Sagrari, vais a defender vuestra villa, contra la ira del moro que pronto formará sus escuadras para sorprender a todos los alteanos con sus encantos y las mil maravillas que conlleva una noche mediterránea.

Pues no en balde en su embajada, lo define: “Altea hurí de mi edén paraíso de mis sueños”.

A la réplica el cristiano consentimiento: “Altea, mi dulce Altea mi paraíso soñado”.
Al oír estas palabras ya podemos definir a esta ciudad como algo magnífica, tal y como la definen y contagian vuestros embajadores.

Qué bien definen Altea, paraíso soñado para todos los que la visitan y nos quedamos.
NO quisiera terminar sin deciros que me siento en estos momentos como un alteano más, porque me une la Fe que vosotros tenéis a vuestros patronos con la mía.

Sobre todo cuando os dirigís al Cristo del Sagrari, es cuando yo recuerdo al Cristo de la Agonía, Patrón de las fiestas de mi pueblo. Y como festero que soy tengo que pregonar a los cuatro vientos que suene el lenguaje de la fiesta.


Que suenen las marcas moras y cristianas y pasodobles, y todos unidos empecemos las fiestas de moros y cristianos.

Cavallers, ya estem en festes. Visca Sant Blai. Visca el Santissim Crist del Sagrari. Visca Altea.

Roberto Coll Esteve.

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