Pregó 1995


1995 ANTONIO TORREBLANCA ALGARRA 

Sr. Alcalde y autoridades. Sr. Presidente y Junta Directiva de la Asociación Sant Blai. Comisión del Cristo y cargos festeros de Altea.

¡Festeros! La grandeza de la Fiesta de Moros y Cristianos que vais a vivir, sería imposible plasmarla en unas cuartillas de papel, vuestras vivencias en algo tan importante, sólo se retienen en el corazón.

Vuestra fiesta, joven en el tiempo, la estáis preparando con toda dignidad, para que en el futuro las nuevas generaciones sepan que en Altea, hubo un gran grupo de personas que trabajando sin descanso lograron rememorar su magno pasado histórico, el gran legado de vuestra tierra tiene y que es un compromiso de todos.

En un pasado de culturas, pero la más importante fue sin lugar a dudas la árabe, que en muchísimos casos la tenemos presente en tatos detalles de nuestro quehacer diario.

Aquellos lejanos enfrentamientos entre las culturas cristiano-árabes se convierten hoy en fervor, en solidaridad, en convivencia, aquí en estas tierras utilizamos la pólvora para dar colorido y honrar a nuestros santos patronos, las armas ficticias las enlazamos en señal de hermandad.

En el plano personal de este festero que os habla, es una inmensa alegría la coincidencia de tener como vosotros a San Blas como patrón de mi querido pueblo Sax, que des el año 1627 en que por asamblea popular lo erigió como Patrón, al haber preservado a nuestra población de un mal que asoló la comarca del Vinalopó, llamado popularmente “garrotillo” y que afectaba a las gargantas (hoy conocido como difteria).

A él le fueron dedicadas a principios del Siglo XVIII aquellas incipientes Fiestas de Moros y Cristianos y que en la actualidad tengo el honor de presidir desde su mayordomía.

Y como anécdota tengo que deciros, que esta Villa para referirse a las fiestas de San Blas, lo que viene a demostrar la gran devoción que se le tiene a este obispo de Sebaste.

Esta fiesta, por su popularidad, puede llegar a metas insospechadas. Y como bien decía vuestro pregonero del pasado año, el festero Barranquí, necesita la comprensión de las autoridades, tanto locales como provinciales y autonómicas. Sin lugar a dudas, desde la UNDEF, vamos a trabajar para que no se quede la fiesta sujeta solo al entusiasmo de los que participamos de manera activa en ella, sino que tenemos la obligación de que la Administración se de cuenta de “que es la fiesta de todos”, lo más importante de nuestra Comunidad.

Festeros, pueblo de Altea, disfrutarlas como vosotros sabéis hacerlo, con la alegría que desborda vuestro corazón y que impregnáis a todo aquel que os visita y no sale de su asombro al ver tanta belleza en vestimentas y tanta amabilidad en vuestro trato y acogida.


Una vez más, vais a demostrar al mundo entero lo que es la convivencia y que esta guerra entre Moros y Cristianos no es ni más ni menos que un abrazo entre hermanos.
¡Alteanos! ¡Visca la Festa! ¡Visca Sant Blai! ¡Visca Altea!. 

Antonio Torreblanca Algarra.

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